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Cancionero Unas nalgadas FÉLIX CORTÉS CAMARILLO Cancionero     Unas nalgadas     FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
Unas nalgads con penca de nopal,
es lo que ocupas por falsa y traicionera..
Unas nalgadas, cantada por Alejandro Fernández

El diario Daily News, de Nueva York, que no se sitúa precisamente entre los medios serios y acartonados que provocan la ira de Donald Trump por su postura editorial, calificó de Spank tuary, digamos nalgadería, a lo que le están propinando esta semana las instituciones de los Estados Unidos a su Presidente.

Joaquín López-Dóriga Ya es de dos y Josefina desplaza a Delfina Joaquín López-Dóriga Ya es de dos y Josefina desplaza a Delfina
No pueden con la elocuencia del silencio.
Florestán

Conforme se acercaba 2017, y con él el proceso electoral en el Estado de México, los especialistas perfilaban una competencia de tercios si no se daba la alianza PAN-PRD que finalmente no se dio.


Agonizan los delfinarios... y el PRI Carlos Marín Agonizan los delfinarios... y el PRI  Carlos Marín
“Las apariencias engañan” parece aplicar al PRI, devaluada pero poderosa institución política (de pena leer y escuchar que a un partido le llamen “instituto”), supuestamente dirigida por Enrique Peña Nieto.


Jose Cardenas Edomex, cosa de dos Jose Cardenas Edomex, cosa de dos
Yo no sé quién ganó el debate mexiquense, tal vez el moderador Javier Solórzano, pero lo que sí sé es que perdí hora y media de tiempo.

Mientras esos encontronazos políticos no cambien de formato, y sigan siendo tan tiesos, tienen garantizado el fracaso. Ni quien los vea ni los oiga.
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Camino a la colisión Raymundo Riva Palacio Camino a la colisión Raymundo Riva Palacio
El diálogo de sordos es lo que prevalece en México. Por un lado, hay quienes afirman que se vive una crisis de gobernabilidad y ruptura en el consenso del Presidente para gobernar. Por el otro, hay quienes sostienen que no existe crisis de gobernabilidad

Jorge Fernández Menéndez El debate mexiquense: denunciar y resistir  Jorge Fernández Menéndez El debate mexiquense: denunciar y resistir
La elección del Estado de México sigue estando a tercios, con la novedad de que Juan Zepeda, el candidato perredista, está haciendo bastante mejor papel de lo que se esperaba. Por eso era interesante el debate del martes.

Defensas y acusaciones en Concanaco J.Jesús Rangel M Defensas y acusaciones en Concanaco J.Jesús Rangel M
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) celebrará hoy en Mérida, Yucatán, el segundo de sus eventos magnos dentro de los festejos del centenario de su fundación. Ahí, Enrique Solana, su presidente, mostrará el músculo. Eso es lo que prevén sus allegados.


Las amenazas de Trump y los problemas mexicanos Carlos Puig Las amenazas de Trump y los problemas mexicanos Carlos Puig
No era difícil de imaginar: en la medida en que algunas de las promesas de Donald Trump, sobre todo aquellas que, aunque entusiasmaran a su base, enfrentaban la duda, si no que el abierto rechazo de parte de la clase política estadunidense, Trump tendría que volver a temas que tienen una mucha más amplia base social entre votantes y legisladores.


*Se suma Delfina Gómez a Eva Cadena *Admite que descontó salarios en Texcoco Francisco Cárdenas Cruz *Se suma Delfina Gómez a Eva Cadena *Admite que descontó salarios en Texcoco Francisco Cárdenas Cruz
Delfina Gómez Álvarez, candidata de Morena al gobierno del estado de México, hasta admitirlo se sumó a Eva Cadena Sandoval, la que lo fuera a presidenta municipal de Las Choapas, Veracruz, al reconocer que, efectivamente, durante su trienio de gestión como alcaldesa de Texcoco, se le descontó a 200 trabajadores el 10 por ciento de sus salarios, 13 millones de pesos, pero que así fue solicitado por ellos y que esa cuantiosa suma no fue para Morena ni para el Grupo de Acción Política que encabeza su sucesor en ese cargo, Higinio Martínez Miranda.

Pepe Grillo La coartada del fuero Pepe Grillo La coartada del fuero
Se diseñó como una medida de protección para que diputados y senadores no fueran víctimas de abusos.

Con el paso del tiempo, los legisladores lo han usado para cometer actos ilícitos y quedar lejos del largo brazo de la ley.

Frentes Políticos I. Propuesta. Frentes Políticos  I. Propuesta.
I. Propuesta. Como siempre, el senador Armando Ríos Piter sorprende con la manera de analizar el contexto político y social del país. Presentó una iniciativa para homologar los salarios y permitir la libre movilidad de los empleados entre México, Estados Unidos y Canadá.

Ráfagas El Heraldo de Chihuahua –A reponer nombramiento de auditor Ráfagas El Heraldo de Chihuahua  –A reponer nombramiento de auditor
RENUNCIA.- La renuncia de Ignacio Rodríguez como auditor superior limpió un poco el camino para la reposición del procedimiento para elegir un nuevo titular de la ASE, pero aún no están claros los motivos que llevaron a dimitir al electo por 23 de los 33 diputados y dejar, al menos todavía como provisional, al enviado del Palacio de Gobierno, Armando Valenzuela.

El Diario El Congreso del dispendio El Diario   El Congreso del dispendio
Araíz de la crisis del gasolinazo que hace poco tiempo provocó el aumento desmedido de la gasolina y otros combustibles en todo el país se conoció que el excesivo gasto corriente es la causa original de que todos los gobiernos de la República se encuentren maltrechos en sus finanzas.

Un rinconcito Hoy de Cristo para ti: El Dios Todopoderoso Un rinconcito Hoy de Cristo para ti:  El Dios Todopoderoso
Cuando los problemas se multiplican, cuando las salidas se terminan, cuando todo pareciera contrario y no existe una solución, es allí en donde debemos recordar el poderío de nuestro Dios.









Universidad y Cultura / « Llegaron las aguas por Mario Vargas Llosa»
    Fecha: 02 de Abril del 2017 | Reportero(a) Manuel Cabrera

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*PIEDRA DE TOQUE
Llegaron las aguas por Mario Vargas Llosa
Llegaron las aguas por Mario Vargas Llosa

 

El fenómeno del Niño ha causado verdaderos diluvios en Perú. No recuerdo un sobresalto tan generoso y tan unánime de la sociedad ante una tragedia nacional

 

Mi venida al Perú ha coincidido con una de las peores catástrofes naturales que haya sufrido en toda su historia. Desde hace tiempo, en el verano, el fenómeno del Niño acrecienta las lluvias y hay a veces inundaciones y huaycos (aludes y riadas) que provocan daños materiales y humanos, sobre todo a lo largo del litoral norte del país. Pero este año, el calentamiento de las aguas del Pacífico y su consiguiente evaporación al chocar contra la Cordillera de los Andes han causado verdaderos diluvios que desde hace dos semanas destrozan caminos, casas, desaparecen aldeas, inundan ciudades y provocan tragedias por doquier.

Las frías estadísticas —cerca de un centenar de muertos, más de 100.000 damnificados, puentes y carreteras destruidos, daños que bajarán por lo menos un punto el producto interior bruto de este año— no dan cuenta del sufrimiento de millares de familias, que, sobre todo en Piura, Lambayeque, Ancash, Apurímac y La Libertad, pero con repercusiones en todo el territorio nacional, han visto desmoronarse sus vidas en tragedias sin cuento, perdiendo seres queridos, medios de sustento y descubriendo que su futuro era devorado de la noche a la mañana por la incertidumbre y la ruina.

Las últimas imágenes que he visto de Piura en la televisión cuando me sentaba a escribir este artículo me han dejado horrorizado, las aguas del río han ocupado todo el centro de la ciudad y en la plaza de Armas, junto a la catedral, y en la avenida Grau la gente avanzaba con el agua hasta la cintura y, en trechos, hasta los hombros, en un inmenso lago fangoso en el que flotaban animales, enseres domésticos, ropas, muebles, arrebatados por las trombas de agua del interior de las casas y edificios anegados. El colegio San Miguel, donde terminé mis estudios secundarios, antigua y noble casona republicana que era ya una ruina con ratas y que iba a ser convertida en un centro cultural —promesa que la incuria de las autoridades incumplió— pasó ya del todo, por lo visto, a mejor vida. Produce vértigo imaginar a las criaturas y a los ancianos arrastrados por los aniegos y torrenteras armadas de barro, piedras y árboles decapitados.

Cuando fui a vivir a Piura por primera vez, en 1946, la ciudad y sus contornos se morían de sed

Cuando yo fui a vivir a Piura por primera vez, en 1946, la ciudad y sus contornos, rodeados de arenales desiertos, se morían de sed. El río Piura era de avenida y las aguas sólo llegaban en el verano, cuando se deshelaba la cordillera y, convertida en cascadas y arroyos, bajaba a traer la vida a las calcinadas tierras de la costa. La llegada de las aguas a Piura era una fiesta con fuegos artificiales, bandas de música, valses y tonderos, y hasta el obispo metía sus pies en el agua para bendecir a las aguas bienhechoras. Los chiquillos más valientes se arrojaban al flamante río Piura desde lo más alto del Puente Viejo. Sesenta y cinco años después, las mismas aguan que traían ilusiones y prosperidad, acarrean la muerte y la devastación a una de las regiones peruanas que se había modernizado y crecido más en los últimos tiempos.

Curiosamente, esta tragedia parece haber tocado una fibra íntima en la sociedad en general, pues el pueblo entero del Perú da la impresión de haberse volcado en un movimiento de solidaridad y compasión hacia las víctimas. Una movilización extraordinaria ha tenido lugar, de gente de toda condición, que, deponiendo prejuicios, rivalidades políticas o religiosas, presta la ayuda que puede, llevando frazadas y colchones, haciendo colectas, armando tiendas de campaña en las zonas de emergencia, o poniendo en marcha las cocinas populares. Hay que decir que, a la vanguardia de este movimiento, está el Gobierno entero, empezando por el presidente de la República y sus ministros, a quienes se ha visto repartidos por todos los lugares más afectados, dirigiendo las operaciones de salvamento junto a las brigadas de militares y de voluntarios civiles. Y yo mismo he visto a mis dos nietas más pequeñas, Isabella y Anaís, preparando dulces y golosinas con sus compañeros de clase para venderlas y recabar fondos de ayuda a los damnificados. No recuerdo un sobresalto tan generoso y tan unánime de la sociedad peruana ante una tragedia nacional (y eso que, aunque con largos intervalos, nunca dejan de ocurrir).

Tal vez los peruanos estén diciéndole a la naturaleza ciega y cruel que no se dejarán abatir por lo ocurrido

Tal vez este hecho excepcional sea una respuesta inconsciente a la tremenda injusticia que significa la catástrofe del Niño Costero (así se le ha bautizado). Aunque todavía hay muchas cosas que andan mal en el país, la verdad es que, haciendo las sumas y las restas, desde que en el año 2000 cayó la última dictadura que padecimos, el Perú andaba bastante bien. La democracia funcionaba y, me parece, había un enorme consenso nacional a favor de mantener este sistema, perfeccionándolo y depurándolo, como el más adecuado —el único, en verdad— para progresar de veras, tanto en el campo económico, como en el social y cultural, creando cada vez mayores oportunidades para todos, desarrollando las clases medias, estimulando la inversión y respetando los derechos humanos, la libertad de expresión y la legalidad. Desde aquel año fronterizo hemos tenido cuatro Gobiernos nacidos de elecciones libres, y, aunque la corrupción haya envilecido la gestión de por lo menos dos de ellos, lo cierto es que el país ha progresado en estos 17 años más que en el medio siglo anterior. Nadie duda que la corrupción es un tóxico que amenaza la vida democrática. Pero la libertad es el instrumento primordial para combatirla de manera eficaz y erradicarla. Una prensa libre que la denuncie, una justicia independiente y gallarda que no tema enjuiciar y sancionar a los poderosos que delinquen. Una opinión pública que no tolere las picardías y las coimas. Todo eso ha estado ocurriendo en este Perú sobre el cual, de pronto, se desencadenaron los elementos para golpearlo con ferocidad. Tal vez los peruanos que han reaccionado de manera tan rápida, apoyando con tanto empeño a las víctimas, estén diciéndole de este modo a la naturaleza ciega y cruel que no se dejarán abatir por lo ocurrido, que lucharán para reconstruir aquello que ha sido derribado y, aprovechando la lección, tomar precauciones para que los huaycos del futuro sean menos depredadores.

Escribo este artículo en Arequipa, mi ciudad natal, donde he venido a hacer una nueva entrega de libros a la biblioteca que lleva mi nombre. Mientras lo escribía he tenido todo el tiempo en la memoria, junto con las imágenes de los piuranos con el agua hasta el cuello, entre los tamarindos de la plaza de Armas, a un personaje literario que siempre he admirado: Jean Valjean, el héroe de Los miserables. Las injusticias más monstruosas le cayeron encima; fue a la cárcel muchos años por haber robado un pan; Javert, un policía tenaz y despiadado, lo persiguió toda su vida, sin permitirle un solo día de paz. Pero él nunca se dejó abatir, ni vencer por la rabia, o por la desmoralización. Cada vez se levantó, enfrentándose a la adversidad con su limpia conciencia y su voluntad de supervivencia intacta, hasta aquel instante supremo de la muerte, con los candelabros en las manos de Monseñor Bienvenue, que se los había entregado diciéndole: “Te he ganado para el bien”. Hay momentos privilegiados en que los países pueden ser tan admirables como los grandes personajes literarios.

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© Mario Vargas Llosa, 2017.

http://elpais.com/elpais/2017/03/31/opinion/1490954797_466415.html

 

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