Madrid, 15 de junio. Los
mineros asturianos continuaron con sus protestas en el norte del país,
con una nueva jornada de cierre de carreteras y avenidas principales,
además de un intento por llevar su malestar ante las sedes del
derechista Partido Popular (PP, en el gobierno) en la región. Un fuerte
dispositivo de agentes antidisturbios evitó que avanzara la marcha
minera cuando se dirigía a los inmuebles de la formación política, lo
cual derivó en un fuerte enfrentamiento con un saldo de cuatro policías y
tres periodistas heridos leves.
El gobierno del conservador Mariano Rajoy, que asumió el poder en
diciembre pasado, aprobó sus primeros presupuestos generales en abril.
Fue entonces cuando se conocieron al detalle los anunciados recortes,
que afectan a todas las áreas de la administración pública, desde la
sanidad y la educación hasta la inversión en infraestructura y cultura,
entre otros. Uno de los sectores más dañados por el tijeretazo
gubernamental fue el de la minería, que sufrió una reducción de 64 por
ciento de su presupuesto, lo que –en palabras de los propios
representantes de los mineros– supone una amenaza real para fulminar
definitivamente un sector que emplea a 29 mil 500 personas y el modus vivendi de numerosos pueblos de la cuenca minera de Asturias, Aragón y León.
Ante el rechazo del gobierno para iniciar un diálogo que pusiera
sobre la mesa una alternativa presupuestaria al recorte, los mineros
decidieron, hace 20 días, iniciar un paro general e indefinido que
coincidió con una serie de actos de protesta en las calles y carreteras
de la región. Desde entonces la tensión y el enfrentamiento han ido
creciendo, al vivirse situaciones de una guerra de guerrillas; con los
mineros atacando con cohetes pirotécnicos a la policía, mientras ésta
responde con sus armas habituales: pelotas de goma, gases lacrimógenos y
golpes con macana.
Mientras gritan consignas del tipo Más minería menos policía
, El próximo parado que sea diputado
, Mineros del carbón queremos solución
o Esto pasa por un gobierno facha
,
más de 300 mineros protagonizaron una sentada colectiva en las
inmediaciones de la sede del PP en Oviedo, donde además los trabajadores
se bajaron los pantalones y los colgaron de la valla instalada por la
policía y pusieron debajo un letrero que decía Los recortes del PP nos han dejado en pelotas
.
En otros puntos de la región los mineros se defendieron con barricadas y
cohetes. En algunas zonas, las más problemáticas, los enfrentamientos
llegaron a durar dos horas.
Los mineros criticaron la postura del PP y de sus diputados en Madrid, que pone en riesgo una actividad histórica de la región.
Además, el encierro que iniciaron hace 25 días siete mineros leoneses
en una mina a varios centenares de metros bajo tierra continuará hasta
que haya respuesta del gobierno. Así lo confirmaron los propios
encerrados, que explicaron que piensan llegar hasta el final para
defender el trabajo que les permite llevar la comida a sus familias, al
tiempo que pidieron una audiencia al rey de España, Juan Carlos de
Borbón.
José Antonio Pérez, uno de los mineros encerrados, advirtió: no
saldremos de este pozo sin una solución. Nací a 100 metros de la mina de
Peñadrada, mi padre era minero y murió joven por la silicosis. Tengo
artrosis en las manos, un dedo inútil, la espalda dañada. Pero me
encanta este trabajo. No me veo haciendo otra cosa, mi vida es la mina
.
Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 16 de junio de 2012, p. 40