-El crédito, los topos del PRI… y los topos del PAN
-‘La Jefa’ anuncia cambios pero nada cambia
-No hace respetar Josefina ni la ventaja del género
-Duarte le pide por las buenas a la Federación... aún
Aunque fuera de razón por múltiples motivos contrarios a los
intereses generales de los juarenses, la oposición de los diputados del
Partido Acción Nacional (PAN) a la aprobación del crédito de dos mil
millones de pesos para el proyecto de Movilidad Urbana de Ciudad Juárez
era entendible. Los blanquiazules necesitan urgentemente hacerse de
banderas que los identifiquen con las causas sociales, a como dé lugar.
Lo que sí ya no cuadra, fue el trabajo soterrado de tres de los
diputados del Partido Revolucionario Institucional para bloquear la
propuesta, alargar los tiempos y elevar el supuesto costo político en la
toma de esa decisión, con la esperanza de convencer al primer círculo
del poder estatal, de abortar la medida.
No lo logaron.
Enrique Serrano, Gabriel Flores Viramontes y René Franco, los
opositores reales al proyecto de Movilidad Urbana, se quedaron con un
palmo de nariz, cuando el alcalde Héctor Murguía cabildeó el asunto a
nivel estatal y federal, para que los detalles técnicos y financieros
del mismo estuviesen a punto y echaran por tierra cualquier
argumentación de los contrarios.
Esos tres legisladores del PRI que durante semanas realizaron una
labor de zapa, son los que aspiran a la silla que ahora tiene Héctor
Murguía en el Ayuntamiento de Juárez e hicieron cuanta cosa estuvo a su
alcance para jalar apoyos del resto de la bancada tricolor que no cayó
en el garlito, simplemente porque nunca tuvieron argumentos reales o
sustento técnico a sus posturas.
Una y otra vez, el secretario del Ayuntamiento, Héctor Arcelús y el
tesorero, Juan Salgado, explicaron cuantas veces fue necesario a
diputados, líderes sociales, empresarios, medios de comunicación, etc.,
los detalles de la operación, en tanto que el alcalde se ocupaba de la
operación política y de obtener el apoyo del gobernador César Duarte.
Toda esa labor de información surtió efectos incluso entre los
diputados del Partido Acción Nacional, cuya bancada de seis miembros,
sufrió varias convulsiones internas por las diferencias de opinión entre
algunos de los diputados del blanquiazul en torno al caso.
Alejandro Pérez Cuéllar y Raúl García estuvieron a punto de ser
linchados al interior por externar sus puntos de vista favorables.
Finalmente como bancada opositora se impuso esa lógica y votaron en
bloque, como finalmente tuvieron que hacerlo los topos del PRI, que
terminaron alineándose a la decisión de votar a favor del crédito…Y esa
guerra ha terminado, pero siguen otras…
Josefina, la primera vuelta de tuerca
Ya pasó la primer semana de los anunciados ajustes a la estrategia de
la candidata presidencial del Partido Acción Nacional a la Presidencia
de la República, Josefina Vázquez Mota, y el reflejo en una mejoría no
se vislumbra por ningún rumbo.
O el mentado cuarto de guerra de Josefina Vázquez Mota sigue con los
mismos de siempre, o de plano hay problemas mucho más serios que apuntan
a las capacidades y la candidata para meter orden y retomar el rumbo de
una campaña que no prende.
Hasta ahora el ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero o el
senador con licencia, Santiago Creel, no se han visto en torno a la
abanderada. Los mismos errores de logística siguen en los eventos
programados a donde Josefina sigue llegando tarde con la consecuente
molestia de la gente que ha sido citada horas antes para escucharla.
Justo el viernes durante su estancia en Tamaulipas se reportó un
retraso de más de dos horas en los eventos. Podría decirse que en ese
estado, dominado por el narcotráfico y en donde los políticos viven
prácticamente bajo estado de sitio, pudiera justificarse la tardanza,
pero lo mismo había sucedido el jueves en la gira por Nuevo León.
Ése es uno de los principales problemas y en el primer círculo de la
candidata saben que la demora no es cuestión de logística, sino de las
horas y horas de memorización que requiere la candidata para hablar en
cualquier acto público y otras tantas horas, para estar maquillada antes
de salir de su cuarto.
Esos factores son reales, están vigentes en la campaña presidencial
del PAN y están dando al traste con el impulso inicial que tuvo Josefina
Vázquez Mota al convertirse en la primer candidata presidencial con
posibilidades reales de acceder al poder, proveniente del partido en el
gobierno. El avance sostenido que traía antes de la veda y que llevó al
presidente Calderón a sostener que estaba muy cerca de Peña Nieto, se ha
pulverizado.
El factor de género se hizo añicos
En un país donde persisten grandes capas sociales con mentalidad
misógina, la candidata está obligada a mostrar una férrea disciplina
personal, que la lleve a contrarrestar los chistes comunes y vulgares
sobre las mujeres, sus usos y costumbres de llegar tarde a todo por
estarse cambiando de ropa, de maquillaje y de peinado.
Pero hasta ahora no lo ha logrado. El primer evento de campaña allá
en el Estadio Cruz Azul, marcó la pauta de esa falta de disciplina
personal de la abanderada panista y ya cruzó inexorablemente los
primeros quince días de proselitismo, en los que las cosas no lucen
bien.
Para acabalarla, las figuras del panismo a las que incorporó en la
toma de decisiones como la hermana del presidente, Felipe Calderón,
Luisa María ‘Cocoa’, o el propio Gustavo Madero, el dirigente del PAN,
no son muy afortunados en el contenido de sus declaraciones.
La ‘Cocoa’ insiste en público en que la campaña de Josefina debe
recalcar más los logros de su brillante hermano, el presidente Felipe
Calderón, cuando la misma lógica y hasta el tema central del discurso de
la candidata hablan de “una campaña diferente” y precisamente la
diferencia es con el actual régimen.
Más allá de lo accesorio, los otros factores de la política real que
inciden en el poco éxito de la campaña panista, es que la corriente
ultraconservadora del Yunque se ha secuestrado parte de la misma, y
hasta a la propia candidata, como lo hicieron también con la dirigencia
nacional del PAN, cuando Gustavo Madero pactó con ese grupo su arribo a
la presidencia del partido.
Ese factor real es el mayor lastre que habrían de eliminar las
huestes de Vázquez Mota, si quieren avanzar en mejores condiciones hacia
el primero de julio… pero no se observa intención de cambio en ese
sentido.
La definición por la candidatura al Senado, el PAN atomizado
Esta semana que inicia será definitiva para las campañas del Partido
Acción Nacional al Senado que siguen en la indefinición jurídica.
El candidato al Senado designado por el Comité Ejecutivo Nacional,
Javier Corral, empezó sus recorridos por diferentes lugares, pero los
mismos no tienen ni la presentación ni la fuerza que se requieren,
justamente por la incertidumbre de su permanencia.
Acá en Juárez, la candidata a la segunda fórmula panista, Lucía
Murguía de Arronte, ni siquiera ha dado luz del camino a seguir. Es
indudable que espera la definición del Trife.
Mientras a nivel público la profunda pugna partidista se hace
evidente. Apenas el lunes pasado, Javier Corral arrancó la campaña con
la presentación de su plataforma legislativa en la ciudad de Chihuahua,
su principal oponente y ahora enemigo político número uno, Cruz Pérez
Cuéllar, salió el martes a descalificarlo.
No contento con las consecuencias negativas que ha traído el pleito
para el partido, Cruz Pérez Cuéllar anunció que él también estaría
recorriendo el estado en una gira de agradecimiento a todos los
militantes y simpatizantes que lo apoyaron en el fallido proceso interno
del 19 de febrero.
Quizá ahora el que busca convertirse en factor de una nueva decisión
es el precandidato Carlos Borruel, que se ha mantenido al margen de la
confrontación Cruz-Corral a la espera de la resolución del Tribunal
Electoral.
Porque esa decisión puede ir en tres sentidos: uno, que avale la
decisión de la Comisión Nacional de Elecciones y ratifique la
designación de Javier Corral; dos, que eche abajo esa candidatura y
ordene respetar el resultado del 19 de febrero y tres, que se abra la
posibilidad de volver a designar candidato por parte de la dirigencia
nacional, y es allí donde se abriría la posibilidad de Carlos Borruel.
La Sala Regional del Tribunal Electoral en Guadalajara sesionará el
miércoles. Ese día se espera la resolución del caso Chihuahua, para que
finalmente el Partido Acción Nacional en la entidad tenga candidato.
El escamoteo de los recursos, Duarte aún por las buenas
Chihuahua es el estado más afectado por la sequía en el norte del
país, seguido de Durango y Coahuila, sin embargo, avanzado el cuarto mes
del año, el Gobierno federal sigue reteniendo los recursos emergentes,
que vino a anunciar al estado el presidente Felipe Calderón desde
noviembre del año pasado.
Más de 4 mil millones de pesos en pérdidas en el sector agrícola y
ganadero del estado, con más de 300 mil reses muertas; más de 250 mil
hectáreas no se sembraron por falta de lluvia y dejaron de producirse
125 mil toneladas de frijol y 500 mil de maíz.
Aunado a eso, por lo menos 300 comunidades de zonas remotas de la
Sierra Tarahumara y el desierto requieren que se les surta de agua
potable para sus necesidades más elementales y el número de damnificados
de sed, sigue creciendo de manera exponencial a medida que avanza el
estiaje y el calor, previo a la entrada de la temporada de lluvias en la
región, que de acuerdo a los pronósticos no se espera buena.
El cuadro pinta dramático más allá de la pirotecnia informativa que
causó la versión falsa de indígenas que se lanzaban al barranco por
hambre. Más de 400 mil personas en los municipios serranos, de entre
ellos 100 mil indígenas, requieren de una segunda entrega de paquetes
alimentarios de emergencia, consistentes en maíz y frijol, para hacer
frente a las semanas que quedan, antes de las primeras lluvias, si éstas
llegan a presentarse.
Los campesinos y pequeños productores no tienen los insumos básicos,
como semilla y fertilizantes para preparar sus tierras, con la esperanza
de humedad y habría que refaccionarlos, a fin de entregarles grano para
la siembra.
Pero todo ese panorama va empatado con el proceso electoral federal, y
los funcionarios de uno y otro bando político, maniatados por la veda
de promocional logros, están enfrascados en una lucha por el manejo de
los mismos, que a la hora de repartirlos les abre la posibilidad de
condicionarlos a cambio del voto.
Ésa es la verdadera razón por la que la Secretaría de Agricultura ha
escamoteado la entrega de recursos emergentes a Chihuahua y peor aún,
recortado las partidas de programas normales de apoyo al campo, con el
pretexto de que se están entregando fondos extraordinarios, que hasta
ahora, sólo existen en el papel y en los boletines de prensa que se
giran constantemente con esos anuncios.
Apenas abrió la boca para reclamar el incumplimiento de la promesa
presidencial, el gobernador César Duarte fue citado de emergencia, el
jueves pasado en la Ciudad de México, en la oficina del secretario de
Gobernación, Alejandro Poiré, pero de ese tipo de reuniones está llena
la agenda de los gobernadores y los secretarios, el problema sigue
siendo que el dinero no está disponible, no se ve por ningún lado,
tampoco la voluntad y la disposición de ceder posturas
político-partidistas para soltarlo.
Según las cuentas del gobernador César Duarte, para hacer frente a
esta nueva fase de la sequía, sólo en las semanas que quedan de abril,
mayo y junio, mes para el que se esperan las primeras lluvias, Chihuahua
requiere 2 mil 200 millones de pesos para fondear los programas y
acciones emergentes.
El reclamo es que el dinero fluya sin etiquetas generalizadas y
estandarizadas como suele poner la Federación a sus programas, que son
iguales para todos los estados, sin tomar en cuenta las situaciones
particulares en cada uno de ellos.
Que esa entrega se haga sin sesgos político-electorales, sin
condicionamiento de los mismos al voto de los beneficiarios y desde
luego, que los apoyos lleguen cuando se necesitan, no después.
Las cosas ya están cantadas. El gobernador Duarte ha guardado la
cortesía al Gobierno federal de señalar que la situación de Chihuahua es
prioritaria para el país en cuanto a la emergencia generada por la
sequía. En el lenguaje críptico de los políticos, el mandatario
chihuahuense está pidiendo por las buenas, lo que legítimamente le
corresponde al estado.
Si no hay una respuesta pronta, lo seguro, seguro, es que una vez
encumbrado en la Presidencia de la Confederación Nacional de
Gobernadores, a finales de este mes, el gobernador César Duarte
endurecerá la postura y el discurso, apoyado por el resto de los
mandatarios estatales, especialmente los que sufren también el flagelo
del fenómeno climático, y empezará el refuego político por los recursos
emergentes, ya en el último tercio de las campañas.