Tu vaho me empaña.
Florestán
Soy de los que desde un principio apunté que la alianza del PRI con
el Partido Nueva Alianza representaba para Enrique Peña Nieto más costos
que beneficios.
El haberle concedido en los días en que Humberto Moreira presidía el
PRI, cuatro senadurías y 24 diputaciones federales era una desproporción
de cara a su valor real, que no es el voto sino la estructura del
sindicato de maestros en la representación de casillas, que con esa
organización está garantizada al 100 por ciento.
Pero cada quien hace sus cálculos y en eso quedaron, hasta que la
codicia de Elba Esther Gordillo y el subestimar a su aliado descarriló
el proyecto el viernes por la tarde.
En 2000, producto de su alianza con Vicente Fox, Elba Esther negoció y
obtuvo el ISSSTE, que siempre ha sido su prioridad por los créditos del
Fovissste, con Benjamín González Roaro, y la Lotería Nacional, con
Tomás Ruiz. Con Felipe Calderón mantuvo el control del ISSSTE, con
Miguel Ángel Yunes, la Lotería Nacional, con Francisco Yáñez, con quien
luego rompería y saldría, y el área de seguridad pública, con Roberto
Campa, su ex candidato presidencial, además de la Subsecretaría de
Educación Básica para su yerno Fernando González Sánchez.
Ahora, como parte de su alianza con el PRI, además de esas
posiciones, planteó al menos dos más de primer nivel que fueron
rechazadas. Cuando el viernes por la tarde la maestra recibió al enviado
y operador de Peña Nieto con la seguridad de que le traía una respuesta
favorable a sus peticiones, éste le enseñó el boletín sobre la ruptura
de la alianza que daría a conocer antes de esa medianoche, en lo que fue
el fin de la sociedad que ambas partes quisieron presentar como un acuerdo en los mejores términos, cuando el ánimo de La Maestra,
agravado por la anulación de la candidatura al Senado de Mónica
Arriola, su hija, no corresponde en nada a ese escenario de hadas, al
contrario.
Retales
1. DAVOS. Hoy coinciden en el Foro Económico de Davos, Felipe
Calderón, que se despide de ese espacio como presidente de la República,
y Enrique Peña Nieto. Ambos se encontrarán, allí, con Ernesto Zedillo,
un habitual de Davos;
2. ÁNIMO. Ernesto Cordero se siente confiado en no sólo quedar en
segundo lugar a menos de 5 puntos de Josefina Vázquez Mota, en la
elección del 5 de febrero, sino en ganarle por más de ese margen y
convertirse en el candidato presidencial del PAN, sin segunda vuelta. En
el cuartel de Vázquez Mota no le dan ninguna posibilidad; y
3. AMLO. Dice Andrés Manuel López Obrador que en televisión —Televisa— sólo lo sacan de malas
y yo lo reto a que me demuestre en video que eso es cierto, cuando sabe
que es falso y su expresión fue sólo una ocurrencia. ¿O no, Andrés
Manuel?
Nos vemos mañana, pero en privado.