Dirección General: Lic. Manuel Cabrera. Hoy es Viernes 24 de Mayo del 2013 Ciudad Juárez, Chih. MX
Sí, fallido, Estado fallido Joaquín López-Dóriga Luego del truene de la empresa Mexicana de Aviación por malos manejos financieros de sus dueños, Aeroméxico se encuentra sumida en una revisión salarial con sobrecargos que no encuentra salida: Los trabajadores ya preparan sus comités de huelga y la Secretaría de Trabajo ya tiene el decreto de requisa.
De procu en procu GRILLOTINA Por las razones que todos sabemos, se fue de la Procuraduría Federal del Consumidor don Humberto Benítez Treviño, quien había sido antes procurador general de la República durante los últimos- ¿últimos?- meses del gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Pepe Grillo Indignación compartida Causó un impacto demoledor. Recordó las antiguas fotos de los bienes decomisados a los jefes del crimen organizado. Sólo la faltó el revólver de oro.
La imagen afecta, claro está, al depredador de Tabasco y sus cómplices, pero también a las autoridades federales y estatales.
Armando Fuentes Aguirre "Catón" Mayor problema Don Languidio, senescente caballero, cometió el error de tomar al mismo tiempo Viagra y un fuerte suplemento vitamínico de hierro. El Viagra le dio buen resultado, pero don Languidio no ha podido hacer nada porque su cosa insiste en apuntar permanentemente hacia el Norte. (Lo contrataron de brújula en el aeropuerto). La pobre de Uglilia era más fea que un coche por abajo.
Katia D´Artigues Zedillo la libra Quizá ayer Ernesto Zedillo abrió una botella de vino y brindó. Ayer, por lo menos en México, la libró: La sentencia definitiva del Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del DF determinó (y ya no hay apelación posible en México) que en Estados Unidos no se le debería juzgar sobre la matanza en Acteal.
Frentes Políticos I. Acorralado. Acorralado. Andrés Granier, ex gobernador de Tabasco, está tan hundido como dejó al estado. Cada día se llena de nuevos detalles el expediente de su caso. Seguimiento puntual a uno de los desfalcos más atroces de los últimos tiempos, que los ha habido varios. El dinero encontrado en cajas, atribuible a la administración de Granier, asciende a 88 millones 560 mil 650 pesos.
El vacío del Estado Javier Sicilia ¿Hay en México realmente un Estado? Si nos basamos en las abstracciones políticas, habría que decir “sí”: tenemos una nación democrática y federal dividida en poderes y sostenida por instituciones. Todos los días, además, los medios de comunicación nos narran su vida –sus tensiones, sus leyes, sus pactos políticos, sus confrontaciones, sus aciertos y desaciertos–
Don Mirone | -Todos con ropita nueva para la “X” -Todos con ropita nueva para la “X”
-Luego del registro, priístas a Los Arcos
-Viernes de puro Duarte en Juárez
-Sube temperatura electoral
-Corral también arrecia crítica
LA INAUGURACIÓN de la “X” ha creado un ambiente extraordinario entre los juarenses. Todo mundo habla del tema, todos andan desaforados buscando boletos y muchos hasta se han lanzado a las tiendas departamentales a comprar garritas nuevas y locioncitas de Perfumes Europeos, los similares en la materia.
El Heraldo de Chihuahua 24 de mayo de 2013 --Jaloneo en planilla de Garfio FANS.- Vaya casualidad: tras la salida de Raúl Saucedo de la planilla de aspirantes a regidores del candidato priista Javier Garfio Pacheco, los nombres que se mencionan para sucederlo bien podrían formar un club de fans de Christopher James Barousse, líder nacional de Frente Juvenil Revolucionario.
Otra encuesta sobre el desempeño del gobernador César Duarte EL DIARIO Pronto habrán de conocerse resultados de otra encuesta sobre el desempeño del gobernador César Duarte y su posicionamiento en relación con sus homólogos de todo el país, además de una evaluación del Gobierno federal de Enrique Peña Nieto.
Un rinconcito para ti de Cristo: ¡Ayúdame Señor! por Enrique Monterroza Sentimientos encontrados gobiernan en este momento tu vida, no sonríes porque no hay una razón para hacerlo, pero si muchas para estas preocupado, cargado y quizá hasta sin fuerzas.
Fecha: 02 de Enero del 2012 | Reportero(a) manuelcabrera
Catón La risa como lubricante
Catón
La risa como lubricante
Un soldado fue a la guerra, y una
granada le cortó las nalgas. (Hoy es lunes, y primer día laborable del
nuevo año. ¿Acaso tal circunstancia justifica que esta columnejilla
empiece hoy con una frase así, tan contundente y expresiva? Ciertamente
ni la sindéresis ni el aticismo admitirían ese limen. Sucede, sin
embargo, que tras las fiestas de la temporada la máquina del pensamiento
y de la acción, remisa, se niega a comenzar la marcha nuevamente, y es
necesario aceitarla para que vuelva a funcionar. Ningún lubricante mejor
que el de la risa para iniciar otra vez la jornada. Mañana será otro
día, y regresaré a mi modesta labor de orientar a la República. Por
ahora doy curso a la interrumpida narración).Un soldado fue a la guerra,
y una granada le cortó las nalgas. Así se llama, sin perdón, la parte
corporal que eufemísticamente puede ser designada también con los
siguientes nombres: Glúteos o región glútea, trasero, pompas o pompis,
ancas, bombo, calabazo, posterior, trastienda, antifonario, canco,
posaderas, nalgatorio, asiento o asentaderas, culo, pandero, tafanario o
traspuntín. Afligido con tan sensible pérdida —y doble, por si fuera
poco—, el mílite le preguntó a un cirujano plástico si podía
reconstruirle la desaparecida porción. (“¡Qué bonitas son las nachas!
—gritaba con entusiasmo un ebrio en medio de su pea—. Y luego añadía,
contristado: “Lástima que estén partidas”). Le dijo el cirujano:
“Imposible es la reconstrucción, amigo mío. Podemos, eso sí,
trasplantarle otras”. “¡Hágame ese trasplante, doctor! —gimió el
soldado—. ¡No puedo concebir la vida sin trasero! (Nota: Adviértase en
este punto la sabiduría de aquel viejo refrán según el cual nadie sabe
el bien que tiene hasta que lo ve perdido). ¡Sin pompas no podría
sentarme, y llevaría los pantalones todos guangos, que de por sí ya los
llevo en esa forma por la parte de adelante!”. “Le haré el trasplante
que me pide —ofreció el facultativo—, pero debo hacerle una advertencia.
Por el momento disponemos sólo de unos glúteos que pertenecieron a un
hombre de color. Usted es de raza blanca, y además proviene de una
apartada región en un Estado del Sur de la Unión Americana. Es lo que se
llama un redneck. Con esas pompas negras parecerá usted bandera de
huelga”. “¡Nada me importa eso! —clamó el pobre desnalgado—.
Ciertamente provengo de ‘The Bible Belt’, el cinturón bíblico, y ahí los
predicadores cristianos nos enseñan a amar a nuestro prójimo, pero
reservándonos el derecho de decir quién es nuestro prójimo y quién no.
Venceré, sin embargo, mis escrúpulos religiosos, y haré a un lado
igualmente el factor cromático: Si sólo hubiera disponibles unas nachas
verdes con pintitas moradas las aceptaría también”. “Siendo así las
cosas —dictaminó el galeno—, y estando usted en tan buena disposición,
mañana mismo le implantaré las pompas negras”. Se llevó a cabo, pues, la
delicada intervención, con tan buena fortuna que la parte aludida pegó
bien; no hubo ningún rechazo. Pasaron unos meses; terminó la guerra, y
tanto el paciente como el médico regresaron a la vida civil. Cierto día,
por casualidad, se encontraron en la calle. El doctor le preguntó al
sujeto: “¿Cómo le ha ido con aquel trasplante?”. “Muy bien doctor
—replicó, sonriente, el hombre—. Estoy muy satisfecho con mis nuevas
pompas. Puedo sentarme a gusto; el pantalón lo lleno perfectamente,
siquiera sea sólo por la parte de atrás. Claro, en el baño de vapor los
amigos me hacen bromas acerca de mis pompis. Me las chulean, me las
agarran, etcétera”. Pregunta con inquietud el médico: “Y usted ¿qué
hace?”. “Nada —responde con displicencia el tipo—. Escucho los piropos, y
dejo que me agarren las pompas, y que hagan con ellas lo que quieran.
Al cabo que ni mías son”... Don Geroncio, señor de edad madura, tuvo una
cita de naturaleza erótica con Pirulina, linda muchacha veinteañera
cuya experiencia de la vida equivalía al doble o triple de su edad. La
belleza y pericia de la chica hicieron que renaciera en don Geroncio el
ímpetu de la juventud, y el senescente caballero combatió con gallardía
aquella batalla de amor. Al terminar el lúbrico deliquio Pirulina se
desperezó en el lecho con voluptuosidad de gatita satisfecha, y con
lánguida voz le propuso a don Geroncio al tiempo que encendía un
cigarrillo turco (las tres mejores cosas de la vida son una copita antes
y un cigarrito después): “¿Lo hacemos otra vez mañana?”. “Perdona,
linda —respondió exhausto don Geroncio—. Tendrás que esperarme unos tres
meses, a ver qué te puedo juntar”. FIN.